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Ejercicios Espirituales en Linea Mayo, 10ª y 11ª Meditacion 6º DiaVOLVER A LA LISTA

05/31/2020

(10).- EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO. PASIÓN. ORACIÓN DEL HUERTO. MAYO 2020

  Marcos 14, 32. “Si es posible, aparta de mi este cáliz de amargura”.

1.- INTRODUCCIÓN: Después de haber seguido a Jesús en varias escenas de su vida pública, entramos a acompañarlo en su Pasión.  La sucesión de escenas es muy violenta: oración en el huerto; Jesús es hecho prisionero; la noche de tristeza y soledad; juicio ante el Consejo Judío; juicio ante el gobernador romano Pilatos; azotes, espinas; condenación, todos piden su muerte; el camino de la cruz; crucifixión y muerte. Nosotros vamos a escoger un solo pasaje, la oración del Huerto.

2.- OBJETIVO: Acompañar a Jesús en este momento de tristeza y  fragilidad. Es como hacer un close up al rostro de Jesús, un acercamiento para penetrar en su interior. Dejar de mirarme a mí para mirarlo a Él. Llegar a sentir los mismos sentimientos que tuvo Cristo: dolor con Cristo doloroso, quebranto con Cristo quebrantado, lágrimas, pena interna de tanta pena que Cristo sufre por mí. Esta es la petición.

 

3.- EL TEXTO: Marcos 14, 32-42. 

32 Llegaron a una propiedad llamada Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos:
«Quédense aquí, mientras yo voy a orar»

33 Después llevó con él a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentir temor y a angustiarse. 

34 Entonces les dijo: «Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí velando». 

35 Y adelantándose un poco, se postró en tierra y rogaba que, de ser posible, no tuviera que pasar por esa hora. 

36 Y decía: «Abba Padre todo te es posible: aleja de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya». 

37 Después volvió y encontró a sus discípulos dormidos. Y Jesús dijo a Pedro: «Simón, ¿duermes? ¿No has podido quedarte despierto ni siquiera una hora? 

38 Permanezcan despiertos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil». 

39 Luego se alejó nuevamente y oró, repitiendo las mismas palabras. 

40 Al regresar, los encontró otra vez dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño, y no sabían qué responderle. 

41 Volvió por tercera vez y les dijo: «Ahora pueden dormir y descansar. Esto se acabó. Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. 

42 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar». 


 

 

11.- EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO. CEI CASA MANRESA. MAYO 2020 

RESURRECCIÓN DE JESUS. JUAN 20, 19: APARICIÓN A LOS DISCIPULOS

1.- Ubicación: esta meditación no es un apéndice agregado, sino que forma parte integrante del retiro. La experiencia cristiana no termina en la muerte, sino en la resurrección y la vida. Desde la experiencia de la Resurrección, Cristo adquiere plena conciencia de sí mismo y de su misión universal. Esta experiencia nos permite a nosotros confirmar nuestras reformas y compromisos.

2.-Finalidad:alegrarme y gozarme intensamente de tanta gloria y gozo de Cristo. Identificación con Cristo, vencedor de la muerte y del pecado, lleno de gozo. Llenarme de esperanza e ilusión por el futuro. Pedir intensamente esta gracia.

3.- APARICIÓN A LOS DISCÍPULOS REUNIDOS, JUAN 20, 19-29. EL TEXTO

- 19 Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!».

- 20 Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. 

- 21 Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes» 

- 22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió «Reciban al Espíritu Santo. 

- 23 Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan». 

- 24 Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. 

- 25 Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!». El les respondió: «Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré».

- 26 Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». 

- 27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». 

- 28 Tomas respondió: «¡Señor mío y Dios mío!. 29 Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!». 


 

 

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