6.- EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO. 1 ETAPA. MAYO 2020

LA ENCARNACIÓN. “Hágase en mi según tu Palabra”. (Lucas 1, 38). 

1.- UBICACIÓN:

Una vez que hemos tomado conciencia del proyecto de salvación de Dios y de nuestro proyecto de “amar y servir” (Principio y Fundamento); y después de haber comenzado el proceso de arrancar el pecado de nuestra vida y descubrirnos como pecadores perdonados y llamados (meditaciones del pecado), llenos de gratitud y amor a Jesús, entramos a conocer mejor a Jesús que nos ha liberado del pecado y de la muerte, y a buscar lo que Dios quiere de mí en este tiempo. 

2.- CONTEMPLACIÓN DE LA ENCARNACIÓN: 

- Petición: pedir gracia para alcanzar conocimiento interno del Señor que por mí se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga. Esta será nuestra petición durante este día.

Ignacio nos presenta un tríptico con tres escenarios:

-2- EL MUNDO

Diversidad y variedad de personas y razas.

Mucha violencia, guerra y muerte. Mucha corrupción, mucho pecado y dolor.

Un caos total


«««-1- LA TRINIDAD»»»

Dios, mirando al mundo, descubre el caos de la humanidad: enfermedad, pecado, guerra, muerte…

Dios se conmueve, le duele lo que ve, y decide intervenir. Ahora mira a María:

El Hijo se ofrece a entrar en el mundo para salvarlo

-3- MARÍA DE NAZARET

Dios envía al Ángel Gabriel a Nazaret: Lucas 1, 26

Diálogo entre el Ángel y María. María se asusta. Luego pregunta. Finalmente se entrega.

Y ocurre la Encarnación del Hijo de Dios en el vientre de María de Nazaret

 

 3.- CONTEMPLACIÓN BÍBLICA: LUCAS 1, 26: 

Se trata de un texto muy trabajado por Lucas, en que utiliza numerosos pasajes del Antiguo Testamento que describen otros anuncios y nacimientos milagrosos. 

El anuncio a María es paralelo al anuncio a Zacarías, pero es diferente. Zacarías duda, no cree el anuncio del Ángel de que su esposa Isabel va a quedar embarazada, siendo anciana y estéril. 
María sí cree y dice que sí a Dios. “Dichosa tú que has creído” le dirá más tarde Isabel. 

Apliquemos el método de la Lectura divina: Lectura. Meditación. Oración. Contemplación.

Este es el texto de Lucas 1, 26

26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,               

27 a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.                                                                                    

28 El Ángel entró en su casa y la saludó diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».                                                                                                                                                
29 Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. 

30 Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido.                                         

31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús;                                                 

32 él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre,                                                                                                                                                     
33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».                                         

34 María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?».     

35 El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios.                                            

36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,                                                                                                            

37 porque no hay nada imposible para Dios».                                                                                     

38 María dijo entonces: «Yo soy la esclava del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». Y el Ángel se alejó.


En la lectura, podemos distinguir hasta ocho partes, muy bien organizadas:                                                      

1- Contexto: tiempo, lugar, personas. Ya no es en el templo sino en una casa de familia.

2- Saludo solemne, que desconcierta a María, una adolescente campesina.

3- El susto o turbación de María: está desconcertada. No entiende este saludo…

4- Explicaciones del enviado. No temas. Anuncio del embarazo y títulos del Mesías.

5- Pregunta de María: no connota duda sino necesidad de saber. Diferente de 
            Zacarías, que sí duda. En María hay una fe que busca explicación.

6- Respuesta del ángel: no será obra de un hombre, sino obra de Dios, por el Espíritu Santo.

7- Signo para apoyar la fe: el embarazo de Isabel, estéril y anciana: “Mira, ve a ver…”

8- El “Sí” de María: un sí que le abre a Dios las puertas de la historia.

4.- MODO DE CONTEMPLAR

San Ignacio nos invita a contemplar, tratando de imaginar la escena, primero como un “cuadro plástico” estático (1.- “ver las personas); luego el cuadro cobra sonido (2.-“oir lo que dicen”); finalmente el cuadro se pone en movimiento como una película (3.-“mirar lo que hacen”)

Una vez que se imagina el cuadro en movimiento, San Ignacio nos invita a acercarnos y entrar en la escena. Hacernos, quizás, como un niño pequeño, que está observando detrás de algún mueble o vasija de barro y después que el Ángel se retira, el niño/a, que eres tú,  se acerca a María, y entra en relación con ella: la ves, le hablas, le besas el manto o la mano, y te dejas llevar por esta contemplación.

5.- PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR Y ORAR

- ¿Qué experimentas, qué sientes, cuando ves a Dios mirando al mundo, y conmoviéndose de lo que ve? Un Dios que no da la espalda a su Creación, sino que va a intervenir entrando en la historia de la humanidad en la Persona de su Hijo.

- ¿Qué sientes cuando ves al Ángel hablando con María, haciéndole la invitación de Dios, quien le pide ser la Madre de su Hijo?

- ¿Qué sientes cuando escuchas el Sí incondicional de María?

- A la luz de la Generosidad y el Amor de Dios, y del Amor y disponibilidad de María,  pregúntate: ¿cómo está tu disponibilidad, tu generosidad, tu amor a Dios y al prójimo?

- ¿A qué te sientes invitado/a en esta etapa de tu vida?

- ¿Hay algo que tú puedas ofrecer, de tu tiempo, de tu trabajo, de tu persona? Recuerda las tres T: Tiempo, Tesoro, Talento. 

- ¿Qué te gustaría haber podido entregar a Dios en este momento de tu vida, pensando en  cuando estés en el Juicio Final?


 

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