5.- EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO. 1ª ETAPA: MAYO 2020

   MEDITACIONES DEL PECADO No 2. “EL PECADO DE LOS BUENOS”

1.- Introducción. San Ignacio, en las meditaciones del pecado, nos pone como referencia tres pecados,

1.- el pecado de los Ángeles (antes de los tiempos. Pecado de rebelión y negación a ser creaturas de Dios).

2.-El pecado de Adán y Eva (al comienzo del tiempo. Pecado de desobediencia y aspiración a ser como Dios) y

3.- El pecado de un sujeto de hoy (en el tiempo. No aceptar ser creatura. Un pecado mortal). Es una meditación profunda y reveladora. 

Hoy preferimos buscar una referencia más cercana: Alrededor de Jesús había muchas personas y grupos. Los apóstoles, los discípulos, los seguidores, los buscadores, los curiosos, los fariseos. Muchos eran personas buenas, que buscaban a Dios. Sin embargo, como nosotros, tenían pecados, caídas, fallos. De aquí nace esta meditación, el pecado de los buenos. Un punto de referencia para examinarnos a nosotros.

2.1-Zacarías: LA FALTA DE FE

- Ante el anuncio de la concepción de Juan Bautista en el vientre de Isabel, anciana y estéril, Zacarías su esposo no cree: “¿Cómo sabré que así sucederá? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en años”. El ángel le dijo: “Tú te quedarás mudo… por no haber creído en mis palabras…” (Lc 1,5-25)

- Nosotros, a veces, no creemos que Dios pueda actuar a través nuestro. Nos falta la fe.

2.2 -Marta: EL TRAJÍN DE LA COTIDIANIDAD.                                                                          

Jesús visita el hogar de Marta y María. María se sienta a los pies de Jesús, a escuchar la Palabra. Marta se pierde en mil afanes cotidianos.                       

Jesús le dice: “Marta, Marta, andas inquieta y preocupada por muchas cosas, cuando en realidad una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte…” (Lc 10, 38)

Nosotros: nos perdemos en miles de afanes. Olvidamos lo más importante. Sentarnos a los pies de Jesús, escuchar.

2.3 -Apóstoles: COMPETENCIA POR LOS PRIMEROS PUESTOS.                                       

Santiago y Juan aspiran a los primeros puestos junto a Jesús. Los demás apóstoles se indignan contra ellos. Jesús les dice: “No debe ser así entre ustedes. El que quiera ser importante entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser el primero entre ustedes, que sea esclavo de todos (Mc 10, 35).

Nosotros: rivalidades en el hogar, en el trabajo. Comparaciones, competencia.

2.4 -El hermano mayor del hijo pródigo: INCAPACIDAD DE PERDONAR.                                 

“Llega ese hijo tuyo, que se ha gastado tus bienes con prostitutas, y le matas el ternero gordo”                                         

El padre le responde: “…tenemos que alegrarnos y hacer fiesta, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida…”

Nosotros: podemos guardar rencores por años y años. No hemos aprendido a perdonar.  

2.5 -Pedro: INCAPACIDAD PARA ASUMIR LA CRUZ. 

Cuando Jesús comienza a anunciar su pasión y muerte en cruz, “entonces Pedro lo tomó aparte y se puso a reprenderlo”. (Marcos 8, 32)

Nosotros: instintivamente rechazamos la cruz. A veces la hemos pedido en retiros, en nuestras oraciones, pero al llegar, no la reconocemos. El camino de Jesús incluye la cruz.

2.6 -INDIFERENCIA ANTE LOS POBRES

Aparece en la parábola del Buen Samaritano, Lucas 10, 25. El sacerdote y el levita, hombres religiosos, pasan de largo ante el hombre herido. 

También aparece en la parábola del pobre Lázaro, Lucas 16, 19. El hombre rico ni siquiera ve a Lázaro a la puerta de su casa.              
 A veces, por la costumbre, dejamos de ver a los pobres, o nos volvemos indiferentes ante ellos. 

2.7 -AVARICIA                     

Aparece en Judas, cuando la cena de Betania, Juan 12, 1. Judas protesta por el “derroche” del perfume. Juan aclara: “Si dijo esto, no fue porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón y como tenía a su cargo la bolsa del dinero común, robaba de lo que echaban en ella”.

Conviene revisar nuestro peligro de acumular cosas, coleccionar, poseer. Podemos asomarnos al pecado capital. Sobre todo si acumulamos dinero, capital.

2.8 -AUTO-SUFICIENCIA                                            

Pedro, en la Ultima Cena, expresa su decisión de acompañar a Jesús hasta la muerte. “Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré” (Marcos 14, 31). Luego, llegado el momento, flaquea y niega a Jesús: “Yo no conozco a ese hombre”. ¿Existe algo de autosuficiencia en nosotros? 

2.9 -PONER EXCUSAS ANTE LAS INVITACIONES DEL SEÑOR.

Aparece en la parábola de los invitados al banquete que se excusan, Lucas 14, 15.

Nosotros buscamos y encontramos excusas para no entrar en los planes de Dios para nosotros: nos excusamos ante actividades, retiros, compromisos, misiones, etc. Somos ingeniosos y creativos a la hora de inventar excusas.

2.10 -LA FALTA DE GRATITUD

Aparece en los diez leprosos curados por Jesús. Solo uno de ellos da la vuelta y agradece a Jesús la curación. Jesús le dice: “¿Dónde están los otros nueve? (Lc 17, 11)

Nosotros hemos recibido mucho, y seguimos recibiendo cada día. A veces olvidamos agradecer. No se puede ser agradecido e infeliz.

2.11 -HIPOCRESÍA

Aparece en los Fariseos, secta de hombres religiosos que buscan la perfección. Ellos cargan fardos pesados sobre los hombros de la gente, y no son capaces de cargar ellos mismos. Muchas de sus actitudes de devoción y oración son pura apariencia externa para llamar la atención. 

¿Y nosotros? ¿Son auténticas nuestras posturas religiosas, o meras poses? ¿Hay algo de falsedad?

2.12 -INCOHERENCIA

Aparece en Pedro y en Judas. Siendo discípulos cercanos a Jesús, nombrados apóstoles, siguen a Jesús de lejos desde que este anuncia su Pasión. Hay falta de comprensión, estrechez de corazón, reducción de miras.

Nosotros podemos tener actitudes que no son coherentes con nuestra condición de seguidores. 

2.13 -FALTA DE CONFIANZA

Aparece en la escena de la tempestad en medio del lago de Galilea. Los apóstoles despiertan a Jesús llenos de pánico. “¿Dónde está su fe?” les dice Jesús (Mc 4, 35)

Nosotros entramos en pánico ante las tempestades cotidianas: crisis económica, enfermedades, etc.

3.- Examen de conciencia: A la luz de estos trece ejemplos, revisa tu propia vida en el examen de conciencia, y reconoce donde has fallado. Pide perdón al Señor.

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