4.- EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO. 1ª ETAPA. MAYO 2020

PECADO Y PERDÓN. PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO, LUCAS 15 11-32.


1.- Petición: que descubra el corazón misericordioso de Dios. El me conoce, me perdona, me llama. Que descubra mis propios pecados y los reconozcan delante de Dios, con vergüenza y confusión.

2.- Lectura de la parábola, Lucas 15, 11-32. Lee despacio el texto. Léelo de nuevo si quieres. Subraya las palabras o las frases que tocan tu corazón.     

11 Jesús dijo también: «Un hombre tenía dos hijos.                                                                             

12 El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de herencia que me corresponde". Y el padre les repartió sus bienes.  

13 Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.                                                                                                 

14 Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.                                         

15 Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.                         

16 El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.                                           

17 Entonces recapacitó y dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!".

18 Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;                                   

19 ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros".                                   

20 Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.                                                   

21 El joven le dijo: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo".     

22 Pero el padre dijo a sus servidores: "Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.                                                                                                   

23 Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos,                                                           

24 porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado". Y comenzó la fiesta.


3.- El hijo menor:                                                                                                                                     

 - Se aleja del padre;desperdicia la herencia; se queda solo, vacío, insatisfecho. Decide regresar. No tanto por amor al padre, sino buscando ser contratado y tener trabajo. No conoce a su padre.

- Quizás tú mismo/a te sientes solo, vacío e insatisfecho. Eres quizás como el hijo menor. Te has alejado del Padre Dios. Has desperdiciado tu herencia. Cae en la cuenta de tu recorrido por la vida,  lejos de Dios. Una vida desordenada, con errores y pecados. Estas fuera. Hoy, regresas.

- Como al hijo de la parábola, el Padre te ve, se le conmueven las entrañas, corre hacia tí, te abraza y te besa. Esos cinco verbos expresan el perdón de Dios, y describen cómo es El, cómo funciona su corazón. Detente y medita en cada uno de estos cinco verbos.

-¿Cómo me siento con la vida que llevo? ¿Lo que vivo es todo lo que quiero vivir? ¿Siento necesidad de plantearme en serio mi vida y de cambiar?                                                                                         

- Habla con Dios. Explícale cómo ha sido tu vida, la lejanía, la indiferencia, los pecados, el quedarte solo y llegar hasta el fondo. - ¿Cómo sientes el abrazo y el beso de Dios?

4.- IMAGEN DE DIOS que nace de este texto:

Si nos guiamos por las palabras del texto, vamos descubriendo a Dios como:

- No discute con el hijo menor. Le da su herencia y lo deja irse. Respeta su libertad de decisión. No es un dictador.

 - Tenía en el corazón la secreta esperanza de que su hijo pequeño volviera: “Cuando todavía estaba lejos, su padre lo ”Seguía mirando al camino, porque esperaba que por allí mismo volvería. No deja de amar al que se aleja. Desea su regreso.

- No siente rencor o rabia cuando ve a su hijo. “Se le conmovieron las entrañas” Es un Dios de amor y compasión. Se compadece cuando un hijo se va. Se alegra cuando vuelve. 

- No espera orgulloso a que el hijo se acerque y le pida perdón, para entonces castigarle. Sale corriendo, como un niño, alegre, juguetón, feliz. No hay espacio para el castigo.

- Es capaz de expresar el cariño con un gesto, el abrazo. Un apretón rompe-huesos, una forma visible y sensible de expresar el amor, más allá de las palabras.

- Y más allá del abrazo, lo besa. Otra forma sensible y visible.

- Encima, lo reviste. Le pone zapatos. Le devuelve el anillo de la filiación. Y da una fiesta.

5.- Mi camino personal, mis pasos, mis pecados:                                                                                           

-  Haz un recorrido por tu vida de pecador. Lugares donde has vivido. Donde has trabajado. Espacios más frecuentados. Fíjate en lo siguiente: 

1- Los ACCIONES O HECHOS CONCRETOS, que sientes como pecados y te remuerden.                             

2- Las OMISIONES, o sea, las acciones buenas que pudiste hacer y no hiciste.                         

3- Los hechos y omisiones que se han vuelto un hábito y han creado una ACTITUD. Los actos repetidos, buenos o malos, crean costumbres y actitudes, se fijan.                                   

4- Y finalmente, las RAICES que alimentan y sostienen esas actitudes.

- Puede ayudar hacer un dibujo del “arbolito de mis pecados”

 


Las hojas, el follage, representan 
los pecados de acción o de omisión


Las ramas, el tronco, representan las actitudes y
costumbres que sostienen esos pecados.


Las raizes
son dinamismos que existen en mi,
tal vez desde la infancia,y que son causantes y sostienen las actitudes.
El egoismo. la ira.La envidia. La soberbia

 

6.- Dialogo con Dios                                                                                                                                     
 
- Quédate a solas con Dios. Mira su mirada ante el hijo menor. Asimismo te está mirando a ti. ¿Qué sientes antes esa mirada? 
 
- Percibe los latidos de emoción de Dios al verte regresar. ¿Qué sientes ante estos latidos?
 
- Mira a Dios corriendo hacia el hijo pródigo. Corriendo hacia ti. ¿Qué sientes al ver a Dios corriendo por ti?
 
- Mira a Dios abrazando y besando a su hijo, abrazándote y besándote a ti.   
 
- Dios descubre tu dolor por los pecados de tu vida. Es consciente de tu vergüenza y confusión.                                                           
 
- El, te comprende. El, te perdona. Te reviste de su gracia. Te pone calzado para el camino nuevo. Te regala el anillo de hijo.             
 
- Habla en confianza con él, cara a cara. Termina con un Padrenuestro



 

 

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