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Introducion a la Biblia "Agosto 17 a Octubre 4 - 2016"VOLVER A LA LISTA

08/17/2016

¿POR QUÉ UNA INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA?
 "Capitulo I – Imprimir”
 
La Biblia es la fuente primera y principal de nuestra fe, al par que la más impor-tante de las tres columnas de la civilización occidental, siendo las otras dos la ciencia y filosofía de los griegos y el derecho romano. Ella nos da ya desde el principio tres ideas reveladas de suma importancia: la idea de Dios, del hombre y del mundo. Es la Historia de la Salvación escrita por inspiración del Espíritu Santo, espejo para nuestra propia his-toria.
Más no es un libro fácil. Sus páginas más recientes son de hace dos mil años; y las más antiguas hunden sus raíces en la prehistoria. Es un gran museo en el que Dios nos habla con hechos y con palabras. Nuestro curso intenta introducir inteligentemente en él a un amplio público, ayudándole a comprender sus textos, con lo cual afianzará su fe, robustecerá su esperanza y crecerá en el amor a Dios.

Presentamos el programa para este curso:

1. Qué es la Biblia, su importancia, dificultad y necesidad de una Introducción a la misma e Historia del acercamiento a ella hasta nuestros días.
2. El contexto geográfico e histórico de la Biblia: geografía, historia y arqueología bíblicas.
3. La formación de la Biblia, cómo nos ha llegado y su carácter de libro divinamente "inspirado".
4. La Hermenéutica de la Biblia y su historia; partes de la hermenéutica "clásica" y en particular de la "noemática" o sentidos de la Biblia.
5. La "hermenéutica" o búsqueda del sentido de los textos: los "géneros literarios”.
6. La lengua hebrea y la mentalidad del hombre de la Biblia; principios sobrenatura-les de Interpretación; planteamiento radical de la Nueva Hermenéutica.
7. El mensaje o teología de la Biblia- Biblia y vida o actualización de la palabra de Dios.
8. La lectura de la Biblia: sus formas y método mejor.

Subsidios bibliográficos.

J. SANCHEZ BOSCH - A. CRUELLS VINAS: La Biblia en el libro espa-ñol, Ed. Instituto Nacional del libro español, Barcelona, 1977, 199 pp.: 2377 títulos (libros); 
DÍEZ MACHO - S. BARTINA, Enciclopedia de la Biblia, Ed. Garriga, Bar-celona, 6 vol., 4.200 pp., 3.000 ilustrac. y 18 mapas;
W.R.F. BROWNING, Diccionario de la Biblia (Dic. de Oxford), Guía básica sobre los temas, personajes y lugares bíblicos, Ed. Paidós, Barcelona-Buenos Aires-México, 1998, 485 pp. a dos col.,+ mapas.
H. HAAG - A. VAN DEN BORN - S. DE AUSEJO, Diccionario de la Bi-blia, Ed. Herder, Barcelona, 1981, 2126 col.;
CENTRO DE INFORMÁTICA Y DE BIBLIA, ABADÍA DE MARED-SOUS, Diccionario Enciclopédico de la Biblia, Ed. Herder, Barcelona, 1993, 1632 pp. a dos col.;
X. LÉON-DUFOUR (Dir.), Vocabulario de Teología Bíblica, Ed. Herder, Barcelona, 1978, 2ª, 974 pp. a dos col.;
W.R. FARMER y OTROS (Dir.): Comentario Bíblico Internacional, Ed. Verbo Divino, Estella (NA), 1998, 1727 pp. a dos col.;
L. ALONSO SCHÖKEL ( Dir.), "Biblia del Peregrino ", Texto y comentario en cada p. Ed. Ega-Mensajero- Verbo Divino, 1998, Y., 3 vol. de 1095, 1150 y 670 pp.
J.A. FITZMEYER   R.E. BROWN  R.E. MURPHY, Comentario bíblico "San Jerónimo ", Ed. Cristiandad, Madrid, 1971, 5 vol., 3.848 pp. + mapas.

1. Importancia de la Biblia:

La civilización occidental descansa sobre tres pilares: la inteligencia griega, el or-den romano y la espiritualidad Judeo-cristiana (Daniel Rops). Si alguno de estos pilares falla, habrá trastornos notables. El tercero, sin embargo, es el más importante y el que da sentido a los otros dos. El libro base del mismo, su fuente, es la Biblia.
I-La Biblia es el fundamento principal de nuestra civilización occidental por la idea de Dios, del hombre y del mundo. A ella le deben mucho el arte y la literatura occidental; pero sobre todo la vida y el mismo derecho internacional.
II-La Biblia es el libro más leído del mundo: la primera edición de la imprenta, diri-gida por el mismo inventor Gutenberg, fue la Biblia en su versión latina de la Vulga-ta. Está traducida a todas las lenguas.
III- Los judíos y los cristianos tienen en ella su libro sagrado; el Corán mismo está inspirado en la Biblia. Para los judíos la Biblia hebrea sigue siendo el libro sagrado por excelencia. Los protestantes siempre la han leído mucho. Hoy también hay un conocimiento mayor de la misma en el campo católico.
IV- Hasta Lutero se leyó siempre mucho la Sagrada Escritura, aunque en un tiempo en que la mayoría de la gente era analfabeta, la conocían más por oírla en la liturgia y ver sus historias representadas en las vidrieras de las catedrales, que por su lectura personal.
Hoy, sin embargo, se ha despertado la conciencia y hay una gran renovación a lo largo y a lo ancho de la Iglesia. Esta explosión en gran parte se debe al Conci-lio Vaticano II: cf. ya la Constitución sobre la Divina Revelación (la "Dei Ver-bum", especialmente los nos. 21, 22, 23, 24, 25) y la "Sacrosanctum Concilium", sobre la Liturgia (nos. 24 y 25).

2. La dificultad para entender la Biblia. 

I- Puede ya sospecharse por ser un libro que habla de cosas sobrenaturales frecuen-temente; pero también por otros motivos.
II- Es un libro que nos viene de un mundo distante del nuestro muchos siglos: Si encontramos difícil la primera página del Quijote a cuatro siglos de nosotros, cuanto más la Biblia, cuyas páginas más recientes son de hace diecinueve siglos y que reco-ge tradiciones procedentes de la prehistoria (cf. la Historia de los Orígenes: Gen 1-1 l).
III- Quienes lo escribieron, tenían una mentalidad diferente de la nuestra:
i) su concepción del mismo mundo físico era diferente (la cosmografía, el cielo, etc.),
ii) las enfermedades, los fenómenos del cosmos... toman los términos corrientes a veces en sentido distinto del que nosotros le damos vgr. corazón, carne, justicia, amor etc.
iii) Encontramos contradicciones aparentes: que los salmistas o algún santo profeta desee la muerte o el castigo de sus enemigos, etc... En general choca a veces la moral del Antiguo Testamento con la del Nuevo.
iv) Las diferencias del clima, la vegetación, etc. puede darnos la impresión de que lo que a veces se dice es de un país irreal, raro...

3. ¿Qué hacer?

Trataremos de ver qué es la Biblia y de la historia de su acercamiento a la misma; de su ambiente geográfico e histórico (I); cómo se formó y cómo ha llegado a nosotros (II); cómo entenderla o interpretarla (III); cuál es su mensaje o teología (IV) y cómo aplicarla a la vida (V); cómo leerla (VI)

3.1
¿Qué es la Biblia? 

3.1.1.
Noción genérica.
 
Más de uno a esta pregunta respondería: La palabra de Dios, alguno diría "El libro Sa-grado de los judíos y cristianos, como el Corán lo es de los mahometanos y los Vedas de los hindúes". Pero la cosa no es tan sencilla, pues no todos los libros de la Biblia pa-recen sagrados a primera vista (vgr. El Cantar de los Cantares, el Qohéleth o Ecle.). En la Biblia predomina el elemento narrativo, la historia. La historia de Israel, su visión re-ligiosa, es lo que le da coherencia. Y el alma de esa historia es la Alianza con Dios. Dios hace alianza primero con los israelitas, base de todas las confesiones cristianas; el Anti-guo Testamento es además el libro sagrado de los judíos.

3.1.2. La Biblia y sus nombres:

a) La palabra "Biblia" proviene del término griego "biblos", que significa "libro "; y "Biblos" fue el nombre que dieron los griegos a una ciudad fenicia (Gebal, cf. Ez. 27,9), 40 Km al norte de Beirut. Dicha ciudad era el punto más importante del tráfi-co del papel del "papiro", importado de Egipto en la antigüedad remota. Biblos en griego, como decíamos, significa "libro"; "Biblia" es un plural, que en el griego de la "koiné" o común significa libros". Del griego pasó al latín y del latín a nuestras lenguas occidentales, como un singular para designar la colección de libros sagrados de los judíos y cristianos: ¡la Biblia!
b) Otro nombre de la Biblia desde antiguo fue la "Escritura" o las "Escrituras" (cf. 2 Tim. 3,15). Con ello se quiere indicar igualmente que la Biblia es el libro por exce-lencia, ya que es sagrado.
c) La Biblia se llama también Antiguo y Nuevo Testamento. “Testamento" denota la disposición o última voluntad de una persona; pero la palabra griega correspon-diente tiene una significación más amplia: significa también “pacto ", "alianza". Esta idea nos da la clave del contenido central de la Biblia: el contenido que da unidad a todos los libros de la Biblia es la alianza de Dios con los hombres; pri-mero por la promesa hecha a nuestros primeros padres, y sobre todo después con la hecha con Abrahán y el pueblo de Israel; y finalmente con toda la humanidad en la sangre de Cristo,

Redentor de todos los hombres.     
Lo especial y característico de la Biblia es que en ella se nos manifiesta cómo Dios:
(1) habla a los hombres y (2) actúa en la historia:     
es una Historia de la Salvación de los hombres por la acción de Dios, que actúa, ha-bla, se revela.     
Tal historia recogida primero en la tradición del Pueblo de Dios, se puso luego por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo.     
La Biblia, pues, no es sólo un libro en el que Dios se revela por palabras, sino tam-bién por hechos salvíficos o intervenciones sobrenaturales en la Historia de su Pue-blo: en ella nos revela sus planes de realizar el Reino de Dios. A esto se ordenan to-dos sus libros, aun los que parecen profanos. El centro de la salvación prometida es Cristo.     
Los escritos del Antiguo Testamento nos dicen cómo Dios eligió y dirigió a su Pue-blo mediante repetidas intervenciones, orientándole hacia la salvación plena con el Mesías en la plenitud de los tiempos. Este es el hilo de oro que da sentido a la Histo-ria de Israel, a la Biblia: es una Historia de la Salvación; una Historia Sagrada, pues-to que está impulsada y dirigida por Dios.     
Los escritos del Nuevo Testamento nos manifiestan el cumplimiento de la economía salifica en Cristo, con quien la salvación, el Reino de Dios, se abre a todos los hom-bres. Éste es el punto más alto de la historia.     
Al presente el Reino de Dios crece ocultamente hasta que aparezca en todo su es-plendor en la gloria, la salvación total y definitiva: "el reposo" de Dios (Salmo 95).

3.1.3. ¿Cuáles y cuántos son los libros de la Biblia?

Nuestra Biblia consta de 73 libros: 27 del Nuevo Testamento y 46 del Antiguo Testa-mento.
En nuestra Biblia, por lo que toca al A.T., tenemos bajo el título de Históricos 21 libros; 7 Didácticos y 18 Proféticos.


(a) Este número, fijado ya a fines del IV por algunos concilios y definitivamente por el Concilio Tridentino, se basa en el canon de los LXX (la versión griega alejandrina de la Biblia hebrea);
(b) el canon Palestinense, seguido por los judíos y generalmente también por los cris-tianos no católicos, es más reducido (tiene siete libros menos que el nuestro: los llama-dos deuterocanónicos que tampoco aceptan los protestantes y llaman "apócrifos". Tales son: Tob, Judit, Ester, 1 y 2 de los Mac , Eclo. y Sab.
(c) Pero la Biblia hebrea se diferencia de la versión de los LXX y de las nuestras no sólo por esto, por no tener esos siete libros, algunos escritos en griego y no en hebreo, pero que están en la versión griega de los LXX sino también por su misma concepción y ca-lificación de los libros de la misma.

En la Biblia hebrea se distingue

i) la Toráh (el Pent. o cinco libros de Moisés);
ii) Los profetas anteriores (Jos., Juec., Sam., y Reyes) y
iii) los profetas posteriores (nuestros profetas menos Daniel); y finalmente
iv) los Escritos (Los otros libros además de Daniel).
Su sigla es TNK (Toráh, Neb¡ím-Profetas y Ketubím-Escritos).

El Nuevo Testamento, cuyos libros son sagrados para los cristianos, consta de 27 li-bros:

i) los cuatro Evangelios y los Hechos de los Apóstoles (libros "históricos");
ii) las epístolas de San Pablo (14) y las siete epístolas Católicas (llamadas así por haber sido dirigidas generalmente a todas las iglesias) y
iii) un libro profético (el Apocalipsis de San Juan).
Al catálogo de libros sagrados, que, como hemos indicado fue promulgado solemne-mente por el Concilio Tridentino, llamamos canon de la Sagrada Escritura. "Canon" sig-nifica regla, norma. Aquí denota la lista de libros tenidos por sagrados. Volveremos so-bre esta cuestión.

3.2. Historia del acercamiento a la Biblia hasta nuestros días.

a) La iglesia nos presenta la Biblia como el recuerdo de la revelación divina he-cha en la Historia.
Al nacer ella acepta el A. Testamento: Nace en dependencia de él; y luego los escritos apostólicos, que poco a poco llegan a tener la misma autoridad, reco-nocidos como "Sagrada Escritura" también.
Pero como los escritos de la Biblia nos vienen a través del curso de la historia, y hay que ponerse en guardia contra otros pretendidos escritos sagrados o interpolaciones, que no son "S. Escritura", desde los primeros tiempos del cristianismo hay un criticismo de la Biblia más o menos ingenuo.

b) Orígenes, en el siglo III, hacen una edición crítica del Antiguo Testamento (las célebres Héxaplas, etc.) para asegurar un texto y traducción griega auténticos. Se empie-za a discutir sobre la autoridad, el valor de los documentos, sobre las aparentes contra-dicciones y divergencias del N. Testamento. Dionisio de Alejandría (s. III), discípulo de Orígenes, niega que el Apocalipsis sea de San Juan, como lo son el IV Evangelio y la lra de San Juan: el estilo y vocabulario son distintos.
Al aceptar el Antiguo Testamento se presumía que en parte había sido abrogado por el Nuevo Testamento, y se discutía hasta qué punto. En principio se pensaba que el Anti-guo Testamento había de ser leído a la luz de las nuevas doctrinas del Nuevo Testamen-to. En esta tarea de reinterpretación los alejandrinos sobre todo hicieron uso libre de la alegoría, se vio como tal el Cantar de los Cantares, y otras muchas cosas. El libro de Jonás se piensa hoy que debe entenderse de esa manera. El simbolismo tiene una gran importancia en el pensamiento semítico (cf. las parábolas, las acciones simbólicas de los profetas, etc.). Se tiende a ver en algún acontecimiento trascendente (vgr. Lo del Éxodo) el tipo o símbolo de toda liberación del Pueblo de Dios de todos los tiempos.
El método alegórico, "que desde hacía mucho tiempo venían aplicándolo los filósofos griegos en la explicación de los mitos y de los poetas (por ejemplo, de Homero) y Filón en la interpretación de los libros inspirados" ( Altaner, "Patrología, p. 184), tiene su va-lor si se queda en sus justos límites, pero puede llevar a exageraciones, escamoteando los pasajes difíciles según el sentido literal. Tal le ocurrió a Orígenes y a la escuela Alejan-drina, demasiado adicta a él. 
La escuela Antioquena (San Juan Crisóstomo etc.) era por el contrario partidaria del sentido literal o literalismo, que ante una verdadera alegoría puede también tropezar, aunque en principio es un método mejor.
El trabajo de las primeras generaciones cristianas (de los cuatro primeros siglos) fue muy útil para llegar a establecer principios amplios y seguros de interpretación de la Biblia: para entender debidamente a la Biblia.- S. Agustín dará sus normas en los tres primeros libros De doctrina cristiana. El 4º y último lo dedicará al modo de exponerla .

c) Los cristianos de la Edad Media en las figuras del Antiguo Testamento ve-rían sobre todo las del Nuevo Testamento, cuando contemplaban las vidrieras o pinturas de sus iglesias. La Iglesia misma parecía más interesada en dar a conocer este esquema que la Biblia misma.
d)
Del siglo XIV al XV nació un movimiento que tendía a popularizar la Sagra-da Escritura. Juan Wicleff tradujo la Biblia al inglés, para que los mismos laicos, vasa-llos de Dios, conocieran por sí, las leyes de Dios. Este movimiento preparó la Reforma del siglo XVI.
e)
Pero al poner la Biblia en manos del pueblo poco instruido, sin notas y comen-tarios, sin un guía que la tradición había suplido hasta entonces, fue un paso fatal. Permitir esto y aun fomentarlo, era admitir la interpretación privada de la Biblia. En la controversia, los reformadores llegaron más lejos: defendieron el derecho de la inter-pretación privada, rechazando la de la Iglesia.
Si bien esta lectura popular de la Biblia favoreció en ciertos aspectos la religiosi-dad, al permitir leer la Biblia sin la guía de la tradición 
ii) se cayó en el individualismo con todas sus arbitrariedades, encontrando cada cual sus dogmas (a veces contrarios) en la misma Biblia,
ii) y dando la misma autoridad a todas sus partes, llegando así a aberraciones y cosas absurdas.
f)
El criticismo bíblico fue un renacimiento y nuevo período bíblico. Criticismo bíblico no significa ponerse sobre la Biblia para exponer sus defectos y errores, (aunque algunos críticos bíblicos así lo hicieron). Es aplicar a la Biblia (escrita por hombres de determinado tiempo y cultura) los métodos científicos que se aplican a otros libros o campos.
El estudio crítico de la Biblia nace con fuerza en el Renacimiento, pues entonces se co-nocen mejor las lenguas de la Biblia (el hebreo y el griego). Pero su mayor progreso tu-vo lugar los dos siglos XIX y XX.

Se ha hablado de bajo y alto criticismo: expresión poco feliz.

i) Por "bajo" criticismo se entendía la crítica textual, es decir el esfuerzo por res-tablecer el texto original, corrigiendo las corrupciones introducidas en su transmi-sión;
ii) alto criticismo" significaba el conato para determinar la fecha, el autor, menta-lidad, etc. de éste u otro libro.
Hoy no se usan esas expresiones: se habla más bien de tres críticas: de
ii) la crítica textual, La "textual" es la definida anteriormente como bajo criticis-mo
ii) de la crítica literaria, la "literaria" es la que atiende al estilo y lengua del autor, su mentalidad, su psicología, modos de expresarse (géneros literarios), educación etc...
iii) de la crítica histórica. Y la "histórica" la que tiene en cuenta el medio y mo-mento histórico en que vivió el autor del libro en cuestión .

Por aquí se ve que "el método histórico" tiene en todo esto gran importancia:

La cronología juega un gran papel. El crítico, siguiendo este método, se esfuerza por establecer la sucesión cronológica de los diversos libros de la Biblia y la relación de unos con otros. Esto lo hace basado en métodos científicos: observación, análisis, hipó-tesis, comprobaciones...
Es claro que en esto hay sus riesgos de equivocación, sobre todo por el peligro de dejar-se llevar de prejuicios o ideas de la época, vg. el siglo pasado los liberales se dejaron influenciar por la teoría de la evolución, que estaba de moda. Pero es indiscutible que los métodos científicos nos ayudan y han ayudado mucho a conocer mejor la Biblia.

g)
En los últimos años el estudio de la Biblia ha entrado en un período pos-liberal aun-que no pos-crítico: los métodos críticos siguen valiendo, si bien haya que revisar algu-nas conclusiones que no se deben a ellos, sino a fallos presupuestos. 



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